Viejas gordas: Bienvenidos fetichistas

5 05 2008

¿Buscando “viejas gordas”? ¡No te vayas! Espera un par de minutos porque tenemos que hablar. Dos minutos, máximo.

Al igual que otras 150 personas en los últimos tres meses, llegastes a mi blog después de buscar “viejas gordas” o variaciones de esta frase en los motores de búsqueda. Me imagino que te debes estar preguntando que tiene que ver mi blog con viejas gordas. En realidad, nada. Sin embargo, en mi primer post dediqué este blog a “ciclistas y viejas gordas” por razones que no vienen al caso.

Este post no se trata de juzgarte. Si te gustan las mujeres viejas, y además gordas, bien por ti. También entiendo que en algunos países de Latinoamérica la palabra “vieja” se usa para referirse a cualquier mujer sin importar su edad, así que quizás no estabas buscando fotos de mujeres de avanzada edad sino de mujeres gordas en general.

Cualesquiera sean tus gustos, aquí no sólo eres bienvenido sino que también deseo de corazón que encuentres lo que estas buscando.

Dicho esto, debo decir que tengo un problema contigo. En este blog tengo una herramienta que se llama Site Meter. Puedes verla al final de la barra lateral que tienes a tu derecha. Baja un poco para que la veas, yo te espero.

¿La vistes? Anda, ve a verla, yo no me voy a ningún lado.

Esa herramienta me dice varias cosas, y entre ellas hay una que es relevante para nuestra discusión. Site Meter me dice cuanto tiempo pasa en el blog cada visitante. Mira esta foto con información de la semana pasada para que entiendas de lo que hablo (presta atención a la última columna):

¿Notas algo? Seguro que si. Como puedes ver, de esas últimas diez visitas, nueve personas pasaron un gran total de cero segundos en el blog. Por lo general la distribución no es tan dramática como nueve de cada diez personas, pero son más de los que quisiera.

Te voy a ser sincero. Esta situación me está molestando un poco. Sé que no es culpa tuya llegar a mi blog y que no sea lo que estas buscando, pero creo que deberías mostrar un poco más de cortesía. Es como entrar a una tienda, preguntar si tienen el producto que estas buscando, y cuando te dicen “no” te vas sin siquiera dar las gracias.

Como te dije antes, no hay viejas gordas en mi blog. Lo siento. Pero sin querer ser arrogante, creo que hay algunas cosas que te podrían parecer interesantes. ¿Recuerdas la barra lateral? Ahí puedes conseguir mis post anteriores. Puedes leer sobre mi visita a un bar de lesbianas, aprender a cagar en el trabajo o una nueva táctica para hablar con mujeres en bares, y hasta leer una entrevista con el mismísimo Jesucristo. No te puedo ofrecer viejas gordas, pero si otras cosas con su valor propio.

Si sientes que me estoy desquitando contigo, recibe mis disculpas. No es mi intención. Sé que no eres el único que viene a este blog y se va inmediatamente. Más de 250 personas han llegado buscando “cagada” o “la cagada”. Soy un hombre realista, y sé que aunque mi blog se llama La Cagada esa gente no estaba buscándolo cuando escribió esas palabras en Google.

La verdad es que prefiero dirigirme a ti –una persona que estaba buscando mujeres en Internet- y no a otros que estaban buscando heces. Esto se debe a que tu y yo no somos tan distintos. Yo también he usado Internet para buscar fotos de mujeres. Pero yo nunca he buscado nada escatológico, por lo que me sería incómodo dirigirme a ellos. No sabría que decirles.

Sé que parece hipócrita viniendo de una persona que le puso ese nombre a su blog y además escribió una guía sobre cagar en el trabajo, pero no por eso deja de parecerme un poco perturbador.